ESCAPE ROOM: EL PRINCIPITO ATERRIZA
EN LA BIBLIOTECA DEL IES LES FOIES
EL VIAJE DEL PRINCIPITO A SIETE PLANETAS Y QUÉ APRENDE EN CADA UNO DE ELLOS.UNA EXPERIENCIA DE VIDA MAJESTUOSA Y MARAVILLOSA!!!!!!
En el caso del Principito, su viaje comienza por cierto desencanto mal disimulado de distracción, un desengaño amoroso que lo lleva a visitar los asteroides más cercanos al suyo “para ocuparse en algo e instruirse al mismo tiempo”.
Siete son los planetas que visita junto a la tierra
El planeta del rey
El primer asteroide que visita el Principito está habitado por un rey,
y nada más, lo cual es paradójico, pues la obediencia supone al menos dos personas: quien manda y quien acata el mandato. ¿Pero qué pasa si un día nos damos cuenta de que el fundamento de dicho poder podría ser absurdo? ¿Qué pasa si, como el Principito, un día simplemente decidimos darle la espalda a la lógica del Amo?
El primer planeta que visita, es uno de los más pequeños, en el habita un rey sentado en un trono. Todo lo que hace el rey frente al principito, es ordenar y autorizar. La presencia del joven príncipe hace que tenga alguien a quien pueda comunicar sus caprichos. El mensaje que interpreté de este planeta es nada más que la mera autoridad que los adultos acotan sin cuestionar..Oprimir, obedecer al que está arriba, no importa si tiene sentido hacerlo, eso ayuda a mantener el orden en el mundo adulto.
El planeta del vanidoso
Vivimos en una sociedad que se hace cada vez más narcisista.
El segundo planeta, es habitado por un hombre elegante. Solo le interesa que lo adulen, no hay más razón. Esto puede representar la inseguridad, debido a que en el mundo en el que vivimos, somos seres sociales que para sentirnos bien, buscamos frecuentemente la aceptación de los demás
El sujeto narcisista no puede fijar claramente sus límites. De esta forma, se diluye el límite entre él y el otro. El mundo se le presenta sólo como proyecciones de sí mismo.
el Vanidoso también esté solo en su planeta, y que el Principito no encuentre nada en él que lo llame para quedarse a hacerle compañía.
El principito no lo comprende, porque los niños no buscan el cariño para sentirse admirados, lo hacen porque se encuentra innato en ellos. El adulto lo hace para tapar sus frustraciones e inseguridades, por eso usan la vanidad como una máscara que tapa su verdadera cara.
El planeta del bebedor
Esa visita fue muy corta, pero sumergió al principito en una gran melancolía:
– ¿Por qué bebes? – le preguntó el principito
– Para olvidar – respondió el borracho.
– ¿Para olvidar qué? – inquirió el principito, que ya lo compadecía.
– Para olvidar que tengo vergüenza – confesó el borracho bajando la cabeza.
– Vergüenza de qué? – se informó el principito, que deseaba socorrerlo.
– ¡Vergüenza de beber! – concluyó el borracho que se encerró definitivamente en el silencio.
Y el principito se fue, perplejo.
Las grandes personas son decididamente muy pero muy raras, se decía a sí mismo durante el viaje.“
Se trata del tercer planeta. Esta visita fue muy corta, pero no por eso se puede sacar menos interpretaciones. El principito le pregunta al borracho porque bebe a lo que él le responde, que es para olvidar. Cuando le pregunta que es lo que desea olvidar, este le dice que es para olvidar su vergüenza y su misma vergüenza es de la misma bebida de la que es víctima. Esto representa un bucle. El bucle de una eterna insatisfacción en el que el adulto se siente. La vida de muchos adultos, suele ser monótona y con varias frustraciones, ante esto recurren a la bebida, que es nada más ni nada menos que un mal para ahogar sus penurias de las que a la vez sienten pena. Es un bucle de avergonzamiento: Su vida los avergüenza y su salida es otra vergüenza para salir de la vergüenza.
El planeta del hombre de negocios
Las fronteras entre infancia y vida adulta son claras sólo una vez que las hemos traspasado. También porque es aún más incomprensible que el dinero en sí, que no es más que un medio, lleve al deseo de posesión, a la acumulación por la acumulación misma, inútil, encerrada en sí misma.El cuarto planeta es dueño de un hombre de negocios que dice ser dueño de las estrellas. Sus razones para tenerlas, no tiene significado ni una causa justificada, solo es por poseer y sentirse bien por poseerlas. Representa el materialismo del mundo capitalista.
Consumir porque sí, porque es un placer que nos inculcan para pensar que tener muchas cosas es sinónimo de felicidad,. Esto queda claro, porque el principito confirma que las cosas que el posee les da un uso y sentido a su vida, como su flor y la bufanda que lo tapa, pero el hombre de negocios no da ninguna respuesta coherente del porque las tiene.
El planeta del farolero
Este sería despreciado por los otros, por el rey, por el vanidoso, por el bebedor, por el hombre de negocios. Y, sin embargo, es el único que no me parece ridículo, quizás porque se ocupa de otra cosa y no de sí mismo.
El hombre del farol cumple la función de encender y apagar el farol a la hora de amanecer y anochecer. Parecería simple su labor, de no ser por el hecho de que los días pasaban en un minuto. Era un esclavo de su oficio y no tenía tiempo para descansar. Pienso que representa al humilde obrero de la sociedad. Aquel que cumple con su trabajo de forma honesta para mantener a su família
El planeta del geógrafo
Es un poco triste hablar de cosas que no se conocen, sobre todo cuando dicha deficiencia obedece a una prohibición subjetiva. ¿Cómo hablar del mar si nunca se le ha sentido de cerca? La salinidad en el gusto, la tibia frialdad de sus aguas, el ruido incesante de su naturaleza. ¿De qué sirve solazarse en el consuelo de las “cosas eternas” si se descuida eso “efímero” donde se asienta verdaderamente la vida?
El ante último planeta es dueño de un geógrafo, el cual está sentado en su escritorio rodeado de libros, el cual lee todo el tiempo. Toda su vida se la pasa investigando la documentación de los exploradores que confirman la existencia de cosas que no son efímeras. La metáfora bajo mi concepto, puede ser nuestra zona de confort. Simplemente se queda haciendo su rutina de todos los días y no hace nada diferente, porque no está acostumbrado a otra cosa. Cuando el principito le pregunta si ha visitado otros planetas, este le responde que no, que es el rol de los exploradores y como este no es uno no le corresponde hacerlo
Es lo que nos pasa a nosotros cuando hacemos nuestra rutina de todos los días. Muchos le tenemos miedo a probar cosas nuevas o tomar caminos diferentes, porque nos sentimos seguros en nuestra zona de confort, cuando al hacer eso nos estamos privando de descubrir el mundo
La Tierra
“¡La Tierra no es un planeta cualquiera!”,
Por último, el principito visita nada más ni nada menos que nuestro planeta. En el ve cosas extraordinarias, multitud de flores, una poderosa serpiente y un amistoso y sabio zorro. El mensaje de la Tierra es que el planeta tiene un sin numero de cosas para valorar y disfrutar, sin embargo, los hombres ya no tienen tiempo para dedicarles a todas las cosas que su maravilloso planeta les provee.
La conversación entre el Zorro y el Principito gira en torno a los vínculos, las relaciones que establecemos con esos otros que son como nosotros en la medida en que también tienen sentimientos, expectativas, deseos, ideas propias sobre el mundo y más. Con sutileza, Saint-Exupéry traza una de las descripciones más simples y al mismo tiempo hermosas de aquello que está implicado en una relación: el reconocimiento del otro como alguien distinto a quienes somos, el lugar único que puede llegar a ocupar en nuestra propia existencia y, quizá por encima de todo, la responsabilidad que tenemos sobre dichos lazos, el cuidado que nos merecen por el placer que nos prodigan, el único auténtico que se encuentra por la vía del otro, en el tiempo que “perdemos” con los demás, encontrando de su mano la vida en el mundo y esas cosas invisibles a los ojos que, al final, son las que de verdad importan.
han perdido la capacidad de contemplar lo bello, lo extraordinario pero sobre todo lo que se puede sentir más allá de los ojos. Hay tanto para conocer, pero formamos vínculos a aquello con lo que le dediquemos un poco de nuestro tiempo. La amistad, el amor, son cosas que podemos tener si estamos dispuestos a mirar con el corazón y no con los ojos, con los que constantemente juzgamos al tratar de darle una explicación a todo. A veces hay que recordar el niño que llevamos dentro, para poder apreciar cosas extraordinarias que pasan a través de nuestras narices, solo debemos estar dispuestos a cerrar los ojos y tomarnos el tiempo para sentirlas.
Recordemos, no obstante, que, como nos enseñó el principito, solo con el corazón se puede ver bien, lo esencial es invisible a los ojos..
Una vez explicados los 7 planetas que decodaremos la biblioteca con cartulinas y realizando un espacio agradable con los diferentes personajes...incluidos por supuesto el zorro, la serpiente y la rosa...
Pasaremos a la realización del escape room.
Primeramente tendremos los 7 sobres con las diferentes pruebas ,,Cada sobre tendrá su logotipo del planeta que les ha tocado.
Seguidamente cada sobre tendrá las tres pruebas sobre: mensajes codificados, cifrado César y codificado de colores
Continuaremos con las pruebas s de codificado de colores
Primera prueba: mensajes codificados
Segunda Mensajes código Cesar
Tercera Prueba: Mensajes codificados de colores
La primera prueba será la de las frases codificadas..seguidamente se realizará las frases con el código césar para posteriormente abrir las cajas con los candados.Pero existe un problema que las cajas son todas iguales y no tienen logotipo..están dentro de las cajas..Se tendrán que probar todas hasta encontrar el logotipo de su grupo..Con los logotipos de los planetas construiremos un puzzle..y seguidamente realizaremos el legado del Principito con todas las frases...
Trabajadores de la luz del Principito contruiireis un nuevo legado para la HUMANIDAD más JUSTA, más HUMANA Y y mas HONESTA.
SÓLO SE VE BIEN CON LOS OJOS DEL CORAZÓN
LO ESENCIAL ES INVISIBLE A LOS OJOS
HE AQUI UN GRAN LEGADO PARA LA HUMANIDAD EXPLORADORES Y TRABAJADORES DE LA LUZ
VIBRAR ALTO NUEVA HUMANIDAD
RECORDAR
QUE LO ESENCIAL ES INVISIBLE A NUESTROS OJOS